

stamos en un local con un alto nivel de ejecución en cocina y de personal muy preparado en sala. Maite, la sumiller, es un valor en alza en la Comunidad Valenciana, a la que le quedan pocas cosas que demostrar. Concurso al que se presenta arrasa o poco le falta. Fue nariz de plata española en el 2006. No busquéis en Internet este término, os saldrán un montón de lugares donde ponen piercing. Éste es un concurso en el que se trata de adivinar el vino que hay en una copa de color negro, ella quedó en segundo lugar a nivel nacional. También ganó la fase de la Comunidad Valenciana de Habano sumilleres en el 2009, será la representante en la fase nacional.
El local es amplio y luminoso, algo bastante inusual, hay restaurante que se empeñan en presentar los platos en una semipenumbra, como si tuviesen miedo de que viésemos lo que nos ponen en la mesa. Aquí se ven y se aprecian los platos, bien presentados y perfectamente compuestos.
No obstante, el local no es de los que más me gustan., los cinco que fuimos a cenar coincidimos en que el estilo retro, con lámparas de lágrima y paredes empapeladas o enteleladas, no es el estilo que más nos gusta. Pero el local resulta elegante, con mobiliario de mucha clase.